El jueves 4 de noviembre de 2026, el mercado de valores de EE. UU. experimentó una fuerte reversión, con el Nasdaq Composite disminuyendo un 5,2% y el S&P 500 cayendo un 4%. Esta venta masiva borró efectivamente las ganancias de un enorme repunte posterior a las elecciones visto apenas un día antes. El descenso estuvo particularmente concentrado en el sector tecnológico, ya que los inversores aceleraron un movimiento de alejamiento de las acciones vinculadas al comercio de la inteligencia artificial, específicamente aquellas relacionadas con la industria de los semiconductores y la infraestructura de centros de datos.

Una pantalla digital que muestra una tendencia a la baja en el índice bursátil Nasdaq.
El Nasdaq Composite experimentó una caída significativa mientras los inversores reaccionaban a los cambios políticos.www.cnbc.com

La imagen ilustra la fuerte reversión y el descenso en el Nasdaq Composite mencionados en el párrafo de apertura.

El principal catalizador de este cambio parece ser una victoria demócrata en ambas cámaras del Congreso y en varias carreras clave para gobernadores. Los inversores están preocupados de que este cambio político podría conducir a una desaceleración en la construcción de centros de datos, que ha sido un motor económico dominante para la industria de la IA. Por ejemplo, el senador Bernie Sanders ya ha pedido públicamente una moratoria nacional de centros de datos, citando preocupaciones sobre el impacto ambiental y la seguridad laboral. Este sentimiento ha provocado un retiro significativo de nombres tecnológicos de alto crecimiento; los fabricantes de chips Broadcom y Nvidia cayeron cada uno un 8%, mientras que la empresa de software Oracle cayó un 7%. El impacto fue incluso más severo para las empresas de neocloud, con CoreWeave, Nebius e Iren perdiendo entre un 13% y un 17% en un solo día.

La presión de venta fue lo suficientemente intensa como para extenderse más allá del sector tecnológico, afectando a gigantes industriales como Caterpillar y a empresas aeroespaciales como Boeing. Este contagio más amplio del mercado sugiere que las rápidas ganancias de los días anteriores pueden haber sobreextendido las valoraciones del mercado. Técnicamente, el Nasdaq Composite cayó por debajo de su media móvil de 200 días por primera vez desde abril, un umbral que a menudo señala el comienzo de una tendencia bajista a más largo plazo. Si bien la reacción del mercado es un cambio significativo, algunos analistas señalan que tales caídas ocurren periódicamente, aunque la concentración específica en infraestructura relacionada con la IA resalta una vulnerabilidad única a las tendencias políticas actuales.