Las acciones vinculadas a la inteligencia artificial y los índices con fuerte peso tecnológico experimentaron un marcado descenso en las operaciones nocturnas tras las elecciones intermedias de 2026. Los futuros del Nasdaq-100 cayeron un 0,8%, mientras que el State Street Technology Select Sector SPDR ETF (XLK) bajó un 2%. El descenso fue particularmente pronunciado en empresas directamente ligadas a la infraestructura de IA, incluyendo CoreWeave, que cayó un 7%, y SpaceX, que registró una caída del 6%. Estos movimientos del mercado se atribuyeron en gran medida a los resultados electorales en Texas, un centro principal para la construcción masiva de infraestructura necesaria para sustentar la creciente industria de la IA.

El principal catalizador de la venta fue la victoria de la demócrata Gina Hinojosa en la carrera por la gobernación de Texas. Hinojosa hizo campaña bajo una plataforma de imponer límites más estrictos y posibles moratorias al desarrollo de centros de datos. Este cambio es significativo porque Texas es un centro geográfico crítico para la industria; según Wells Fargo, el estado representa el 27% de todos los gigavatios planificados para centros de datos en los Estados Unidos. Los analistas han descrito una victoria demócrata en Texas como un 'evento de cola izquierda' para el sector de la IA, ya que amenaza la disponibilidad de 'terreno fértil' para la construcción rápida de las instalaciones necesarias por parte de los hyperscalers y empresas privadas de IA como OpenAI y Anthropic.

Más allá de Texas, los resultados electorales señalaron un cambio más amplio en el panorama político para la expansión de los centros de datos. También se proyectó que los demócratas ganarían o retendrían las gobernaciones en otros estados clave, incluyendo Georgia (que representa el 7% de los gigavatios planificados), Ohio (5%) y Pennsylvania (5%). Esta tendencia refleja un cambio de sentimiento donde los centros de datos han pasado de ser vistos como herramientas populares de desarrollo económico a convertirse en 'parias' políticos. Los funcionarios estatales y locales ahora pueden ver una ventaja política en bloquear, retrasar o aumentar los costos de estos proyectos, creando potencialmente un obstáculo significativo para el crecimiento continuo del sector de la IA hasta finales de año. Si bien los mecanismos legislativos específicos que Hinojosa utilizará para aplicar estas restricciones aún no están definidos, el cambio de liderazgo en estos estados clave introduce una nueva capa de riesgo regulatorio para la cadena de suministro de infraestructura de IA.