Los insectos voladores a menudo utilizan señales celestiales, como la luz de la luna, para navegar durante la noche. Debido a que la luna se encuentra constantemente por encima de ellos, los insectos se orientan de manera que la luz brille en sus espaldas para mantener un vuelo erguido. Sin embargo, la luz de la luna contiene longitudes de onda ultravioleta (UV) e infrarrojas (IR) porque es luz solar reflejada. Cuando las luces artificiales transmiten UV, los insectos pueden confundir estas fuentes con la luna, lo que provoca que se orienten hacia la luz y la rodeen. Este mecanismo biológico explica por qué la iluminación tradicional ha atraído históricamente a enormes enjambres de insectos.

La principal diferencia entre las tecnologías de iluminación antiguas y las nuevas reside en su salida espectral. Las bombillas incandescentes, que utilizan un filamento de tungsteno, transmiten naturalmente luz UV. En cambio, los diodos emisores de luz (LED) están diseñados para la eficiencia energética, convirtiendo la energía eléctrica casi por completo en el espectro de luz visible (400–700 nm). Debido a que los LED generalmente no emiten longitudes de onda UV, no activan las mismas respuestas de navegación en los insectos. Un estudio de 2016 de la University of Bristol confirmó esto, encontrando que los LED atraían significativamente menos insectos —incluyendo moscas y mosquitos— que las luces incandescentes o fluorescentes compactas. Curiosamente, el estudio no encontró una diferencia significativa en la atracción entre las variedades de LED de color 'blanco frío' y 'blanco cálido'.

Una fila de farolas donde una lámpara es LED mientras que las otras son bombillas tradicionales
Una comparación de la iluminación de calle tradicional incandescente y la moderna LED.www.birdsoutsidemywindow.org

Esta imagen ilustra la transición de las bombillas incandescentes tradicionales a la tecnología LED moderna analizada en el texto.

Un gráfico de barras que muestra la capacidad de diferentes luces artificiales para atraer insectos
Un gráfico que compara las capacidades de atracción de insectos de varias fuentes de luz.www.birdsoutsidemywindow.org

Este gráfico proporciona datos visuales que respaldan los hallazgos del estudio sobre cómo los diferentes tipos de luz afectan el comportamiento de los insectos.

Este cambio en la tecnología de iluminación tiene beneficios ecológicos potenciales. Debido a que la luz artificial UV puede distraer a los insectos y alterar sus comportamientos naturales, la transición hacia la iluminación LED puede ayudar a mitigar las perturbaciones a la vida silvestre y reducir la aparición de enfermedades transmitidas por insectos. Sin embargo, la transición no es universal; algunos observadores todavía informan ver polillas y abejas atraídas por configuraciones LED domésticas específicas. Esto sugiere que, si bien la ausencia de UV es un factor principal, los tipos de bombillas individuales, las variables ambientales o las intensidades de luz específicas aún pueden influir en el comportamiento de los insectos de diferentes maneras.