Las televisiones de consumo modernas incorporan frecuentemente software que monitorea la actividad del usuario. Las discusiones entre entusiastas de la tecnología resaltan las preocupaciones sobre estos dispositivos por ser inherentemente "inquietantes", con algunos usuarios reportando casos en los que los televisores parecen intentar comunicarse a través de redes locales incluso cuando no están conectados explícitamente a Internet. Una preocupación involucra tecnologías como Amazon Sidewalk, que pueden permitir que los dispositivos compartan información de ubicación o estado con hardware compatible cercano. Debido a que los fabricantes suelen utilizar comunicaciones HTTPS cifradas y políticas de privacidad complejas, muchos usuarios encuentran difícil verificar exactamente qué datos se están transmitiendo.

Una estrategia principal para garantizar la privacidad es desacoplar la pantalla de su sistema operativo interno. Esto implica comprar cualquier pantalla 4K de alta calidad pero evitar estrictamente conectarla a Wi-Fi o Ethernet. En su lugar, el televisor actúa únicamente como un monitor para una caja de medios separada y de confianza, como un Apple TV, un Nvidia Shield o una máquina dedicada con Linux que ejecute Kodi. Al conectar este dispositivo a un puerto HDMI, el usuario se asegura de que solo su hardware elegido maneje las aplicaciones de streaming y el procesamiento de datos, mientras que el televisor permanece como un dispositivo de salida pasivo. Algunos usuarios van más allá abriendo físicamente el chasis para desconectar las radios inalámbricas de la placa principal y así evitar transmisiones no autorizadas.

Para aquellos que buscan un control más profundo, existen soluciones técnicas más avanzadas, como realizar el root del firmware del televisor para eliminar el spyware preinstalado y los servicios en segundo plano. Los usuarios han reportado éxito utilizando herramientas de IA para identificar y eliminar componentes maliciosos o instalando versiones personalizadas de Android (como LineageOS) en mini PCs para que sirvan como centros privados. Alternativamente, algunos sugieren alejarse por completo de las "Smart TVs" de consumo en favor de pantallas comerciales destinadas a entornos minoristas, las cuales están diseñadas sin funciones inteligentes integradas. Si bien estos métodos pueden introducir desventajas, como costos más altos por las pantallas comerciales o la pérdida de controles de entrada nativos a través de HDMI CEC, proporcionan un límite mucho más claro entre la experiencia de visualización y la recopilación de datos personales.