El lanzamiento de Windows 2000 en San Francisco fue diseñado como un gran espectáculo público, combinando una exposición a gran escala con un evento formal en un auditorio. Mientras que muchos miembros del equipo de Windows 2000 estaban ubicados en puestos para ofrecer presentaciones informales y responder preguntas técnicas, un grupo selecto de personal asistió al evento principal de lanzamiento. Esta distinción entre la exposición práctica y la pulida presentación en el escenario resalta la naturaleza dual del lanzamiento: proporcionar un compromiso técnico profundo para los entusiastas mientras se mantenía una imagen pública de alto perfil.
La producción del escenario principal fue elaborada, contando con una réplica de portátil de 10 metros de altura y múltiples pantallas para proyectar diapositivas y videos. El escenario también incluía una cabina de avión simulada, que servía como set para un sketch en vivo que demostraba la informática empresarial móvil. Durante un ensayo, el autor observó la secuencia de la apertura: un montaje de video se activaba mediante un inicio de sesión simulado y un clic en el botón Start en el portátil gigante. Esta secuencia finalmente introdujo al presentador estrella, el actor Patrick Stewart, quien fue revelado como la cara del lanzamiento.
Una de las demostraciones técnicas más específicas involucró un sketch en vivo con el actor John O’Hurley, quien interpretó a un personaje llamado William Wentworth. El sketch fue diseñado para mostrar el intercambio de archivos por infrarrojos y otros escenarios de informática móvil. Aunque la producción estaba muy pulida, el autor señaló una limitación práctica de usar a un presentador estrella: Stewart leía de un teleprompter y probablemente no comprendía del todo los matices técnicos del software que estaba presentando. A pesar de esto, su presencia imponente se utilizó para enmarcar el 'amanecer de una nueva era' para el sistema operativo.
Debido a que este relato es un recuerdo anecdótico en primera persona de un empleado de Microsoft, proporciona una mirada única a la logística interna de un gran lanzamiento de software, pero carece de verificación independiente de la precisión técnica de los sketches en vivo. Sirve como una instantánea histórica de cómo Microsoft hizo la transición de la era de Windows 95 a la versión Windows 2000, más enfocada en el sector empresarial, utilizando elementos teatrales de alto presupuesto para señalar un cambio en el panorama de la informática.
