A principios de la década de 1990, Claudio Grossi descubrió un saco de semillas viejas y no identificadas en el ático de su granja cerca de Parma, Italia. Se cree que fueron dejadas por su bisabuelo alrededor de 1915; las semillas estaban secas y agrietadas, y parecía poco probable que germinaran. Sin embargo, cuando Grossi las plantó en un montón de estiércol, produjeron una variedad de trigo sorprendente. Un tipo específico creció significativamente más alto que el trigo comercial, alcanzando alturas de seis pies. Lo más notable es que estas plantas desarrollaron siete espigas de grano en un solo tallo, un rasgo físico que Grossi, un agricultor de granos de toda la vida, nunca había observado en las variedades agrícolas estándar. Los granos también mostraban una gama diversa de colores, incluyendo amarillo, negro, rojo, blanco y verde.
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Esta imagen ilustra los rasgos físicos específicos de la variedad Triticum turgidum, como las espigas de grano únicas descritas en el primer párrafo.
El análisis científico identificó posteriormente el grano como Triticum turgidum, también conocido como 'trigo poulard'. Esta variedad evolucionó originalmente en regiones mediterráneas como Turquía y Egipto y era común en Italia antes de que los agricultores se desplazaran hacia variedades comerciales de alto rendimiento en el siglo XX. La investigación realizada por Beniamino Perobelli en la Universidad de Parma reveló que este grano antiguo es más rico en fósforo y hierro que el trigo moderno. Además, contiene menos gluten pero niveles más altos de aminoácidos esenciales como lisina, triptófano y arginina. Si bien el grano es más resistente y tolerante a la sequía que las variedades industriales —no requiriendo fertilizantes ni herbicidas—, enfrenta una desventaja física: su altura extrema lo hace susceptible a ser volcado por vientos fuertes o granizo. Para mitigar esto, Grossi ahora planta el 'grano milagroso' junto a variedades de trigo más cortas para proporcionar soporte estructural.
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Esta foto proporciona una imagen visual del agricultor y la escala física del grano mencionada en el texto.
Los esfuerzos de Grossi para traer este grano de nuevo al mercado han enfrentado obstáculos técnicos, particularmente en lo que respecta a la panificación. Debido a que la masa de este trigo fermenta mal, Grossi colaboró con un panadero local para desarrollar técnicas específicas, como el uso de cestas de mimbre más altas y la reducción del tiempo de amasado para ayudar al pan a mantener su forma. Hoy en día, el grano se ofrece a panaderos artesanales como parte de un movimiento más amplio hacia la biodiversidad de los cultivos. Los defensores de los granos de herencia argumentan que diversificar el suministro mundial de trigo es una defensa necesaria contra los desastres agrícolas impulsados por el clima, ya que los monocultivos modernos son cada vez más vulnerables al calor extremo y a las enfermedades. Si bien el 'grano milagroso' sigue siendo un producto de nicho, sirve como un ejemplo práctico de cómo las variedades agrícolas antiguas pueden ofrecer resiliencia en un clima cambiante.