El proyecto comenzó tras una visita al MIT Swapfest, donde la pareja adquirió un kit de robot usado y una computadora portátil ThinkPad. El objetivo era reutilizar componentes del robot, específicamente una pantalla de 128x64. El equipo tuvo dificultades iniciales para identificar la configuración de pines de la pantalla, descubriendo que las sugerencias generadas por IA eran inexactas. Finalmente localizaron el esquema correcto en un foro de Arduino, lo que les permitió ejecutar un juego llamado 'Space Trash' utilizando la biblioteca U8g2. Esta primera iteración sirvió como prueba de concepto para el hardware.

Esta imagen ilustra la prueba de concepto donde el equipo ejecutó por primera vez un juego en la pantalla reutilizada.
Para miniaturizar el proyecto, la pareja pasó a una segunda iteración (v2) inspirada en un video de YouTube sobre una computadora diminuta en una lata de Altoids. Sustituyeron el hardware original por un Arduino Nano, baterías LiPo y una fuente de alimentación PowerBoost. El hijo lideró el diseño CAD (Diseño Asistido por Computadora) y la impresión 3D para crear la carcasa interna. A pesar de estas mejoras, la tapa de la lata no cerraba, por lo que el equipo pasó a una tercera iteración (v3) utilizando una lata de Altoids auténtica de una tienda de comestibles para asegurar las dimensiones correctas.

Esta imagen representa la transición a la segunda iteración donde el equipo comenzó a miniaturizar los componentes de hardware.
Las iteraciones posteriores se centraron en refinar el cableado interno y la soldadura. El equipo enfrentó obstáculos significativos, incluyendo una pantalla dañada por un error de desoldadura y la necesidad de cables ultra finos de 30 AWG para reemplazar las conexiones rotas. Tras actualizar a un soldador más consistente y pegar la pantalla a la tapa con silicona caliente, lograron una versión final (v4) donde la lata podía cerrarse con éxito. El producto final incluye dos caramelos Altoids reales en pequeñas bolsas Ziploc, aunque el autor señaló que ninguno de los componentes de la primera iteración sobrevivió al proceso.

Esta imagen destaca los obstáculos técnicos y fallos de hardware encontrados durante la fase de soldadura.

Este es el resultado final del proyecto, mostrando la integración exitosa de todos los componentes en la lata de caramelos.