El Tribunal Federal de Australia ha emitido un fallo significativo en el caso de Epic Games Inc v Apple Inc (No 2), determinando que Apple participó en conductas en contravención de la Ley de Competencia y Consumidores de 2010 (Cth). El tribunal determinó que Apple poseía un grado sustancial de poder tanto en el mercado de servicios de distribución de aplicaciones iOS como en el mercado de soluciones de pago dentro de las aplicaciones iOS. Específicamente, la sentencia identifica que el requisito de Apple para que los desarrolladores distribuyan aplicaciones exclusivamente a través de la App Store, junto con las restricciones sobre métodos de distribución alternativos y las limitaciones a nivel de sistema operativo, sirvieron para reducir sustancialmente la competencia.

El logotipo oficial de Epic Games, la empresa involucrada en la acción legal contra Apple.
Epic Games, el desarrollador y editor que inició la demanda antimonopolio contra las políticas de la App Store de Apple.ja.wikipedia.org

La imagen identifica a Epic Games, el demandante principal en el caso legal sobre la distribución de aplicaciones iOS y los sistemas de pago.

Bajo las órdenes del tribunal, Apple está obligada a garantizar que los usuarios de dispositivos iOS puedan descubrir, obtener y actualizar aplicaciones a través de canales de distribución distintos a la App Store oficial. Esto incluye permitir las descargas directas y el uso de tiendas de aplicaciones alternativas. Sin embargo, el fallo incluye salvaguardias específicas: estos canales de distribución alternativos deben someterse a un escaneo automatizado por razones de seguridad y privacidad, y deben ser notarizados por Apple o por un tercero adecuadamente calificado. La decisión del tribunal tiene como objetivo proporcionar a los desarrolladores más libertad para llegar a los usuarios, manteniendo al mismo tiempo un nivel básico de seguridad para el ecosistema del dispositivo.

El fallo también aborda la mecánica financiera de la App Store. Las conclusiones del tribunal sugieren un movimiento hacia la eliminación de las diferencias de tarifas entre la compra de bienes físicos y bienes digitales a través de aplicaciones, permitiendo al mismo tiempo 'costos razonables' relacionados con el alojamiento y la distribución de contenido digital. Si bien esto representa un cambio importante para el ecosistema iOS, la implementación práctica sigue siendo un punto de observación. Los desarrolladores y usuarios tendrán que navegar por un nuevo panorama donde existen múltiples escaparates, pero donde Apple mantiene un grado de supervisión a través de sus requisitos de notarización y escaneo para garantizar la integridad del entorno de software. Esta decisión marca un momento crucial para la competencia de plataformas móviles en el mercado australiano y más allá.