Sill es una aplicación de escritorio remoto diseñada para proyectar una ventana de Mac, o el escritorio completo, en un iPhone o iPad. A diferencia de muchas soluciones de acceso remoto que dependen de infraestructura en la nube, Sill funciona enteramente a través de una conexión de par a par. Esto significa que los datos viajan directamente entre el Mac y el dispositivo móvil, garantizando que ningún servidor de terceros vea nunca el contenido transmitido. La aplicación es gratuita y de código abierto, y admite la interacción a través de gestos táctiles, Apple Pencil, trackpads y teclados físicos.

La imagen ilustra la función principal de Sill: proyectar una ventana de Mac en un dispositivo móvil.
El mecanismo técnico se basa en que el Mac capture la ventana seleccionada utilizando ScreenCaptureKit y codifique la señal en video HEVC a través de VideoToolbox. Esta codificación acelerada por hardware garantiza visuales de alta calidad mientras se minimiza la latencia. La transmisión se realiza a través de una conexión TLS 1.3 cifrada. Para mantener una experiencia fluida, Sill está diseñado para descartar fotogramas en lugar de encolarlos si la conexión de red se retrasa, asegurando que el usuario siempre vea el estado más actual de la pantalla del Mac. Las entradas del usuario, como toques, clics y pulsaciones de teclado, se envían de vuelta al Mac y se convierten en eventos del sistema utilizando los permisos de Accesibilidad de macOS.

Esta imagen se relaciona con el mecanismo técnico de codificación y el mantenimiento de una experiencia fluida.
La conectividad se gestiona mediante varios métodos dependiendo de la ubicación del usuario. En una red local, Sill utiliza Bonjour para descubrir el Mac, con la opción de conectarse mediante un cable USB para una experiencia por cable. Para conexiones de par a par sin una red compartida, utiliza una Conexión Inalámbrica Directa (similar a la tecnología de AirDrop). Cuando los usuarios están fuera de casa, la aplicación admite Acceso Remoto a través de una VPN personal, como Tailscale, o mediante reenvío de puertos. Si bien la aplicación ofrece una experiencia fluida, tiene limitaciones específicas: no transmite audio desde el Mac y el portapapeles compartido está restringido a texto de menos de 256 KB. Además, la aplicación requiere que el Mac permanezca despierto para mantener la sesión y actualmente no admite un modo 'inverso' donde una aplicación de iPhone pueda ser controlada desde un Mac.

Esta imagen apoya la descripción de los diversos métodos de conectividad, incluyendo opciones por cable e inalámbricas.