Electronic Arts (EA) ha confirmado oficialmente el cierre de BioWare, un estudio que ha pasado más de tres décadas desarrollando influyentes juegos de rol (RPG). La decisión marca el fin de las operaciones del estudio y el cierre de su espacio de trabajo en Edmonton. Junto con la disolución del estudio, EA también ha optado por detener el desarrollo del próximo juego de Mass Effect, el cual se encontraba en sus primeras etapas de producción.

La imagen representa a la empresa matriz, Electronic Arts, que está reestructurando su cartera.
Esta medida sigue a un periodo de transición corporativa para EA, que fue recientemente llevada a propiedad privada en un acuerdo de 55.000 millones de dólares liderado por un grupo que incluye el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, Silver Lake y Affinity Partners. En un anuncio a nivel de toda la empresa, los ejecutivos de EA declararon que el movimiento es parte de un esfuerzo más amplio para concentrar recursos en tres prioridades estratégicas: juegos de disparos (shooters), títulos de acción y aventura, y juegos de estilo de vida (lifestyle games). Esta reestructuración implica alinear el talento y las inversiones hacia áreas donde la empresa cree que puede lograr el mayor crecimiento a largo plazo, como la expansión de la franquicia FC y nuevos proyectos como "Project Gridiron" y "Project Evergreen".
La historia reciente de BioWare ha estado marcada por una recepción comercial y crítica mixta. El estudio enfrentó desafíos con Mass Effect: Andromeda de 2017 y una apuesta en 2019 por el juego de servicio en vivo Anthem, que no cumplió con las expectativas. Además, EA ya había reducido el personal de BioWare en 2025 tras las ventas inferiores a las esperadas de Dragon Age: The Veilguard. Si bien el destino de la serie de televisión de Mass Effect de Amazon sigue sin confirmarse, el cierre del estudio representa un cambio significativo en la forma en que EA gestiona sus propiedades intelectuales heredadas y sus líneas de desarrollo internas.