El Bureau International des Poids et Mesures (BIPM), el organismo internacional responsable del estándar de tiempo UTC, ha alcanzado una resolución para poner fin a la práctica de insertar segundos intercalados. Este cambio está programado para entrar en vigor el 20 de mayo de 2027 y permanecerá en vigor en el futuro previsible. La decisión aborda una tensión de larga data entre el tiempo atómico, que es altamente estable, y el tiempo solar, que fluctúa debido a la ralentización de la rotación de la Tierra. Al detener la inserción de segundos intercalados, el UTC se desviará gradualmente del Tiempo Universal (UT1), la escala de tiempo basada en la rotación de la Tierra.
Varios factores técnicos y prácticos impulsaron esta decisión. Los comentaristas en Hacker News señalaron que los segundos intercalados son una fuente frecuente de errores de software, particularmente en sistemas que no pueden recibir fácilmente actualizaciones en tiempo real, como ciertos dispositivos del Internet de las Cosas (IoT). Además, aunque históricamente se han añadido segundos intercalados para mantener el UTC sincronizado con el sol, nunca han ocurrido segundos intercalados 'negativos' (eliminar un segundo). Debido a que muchos sistemas de software nunca han sido probados frente a un segundo intercalado negativo, el BIPM optó por priorizar la estabilidad del sistema sobre la precisión astronómica. La resolución sugiere que los 27 segundos intercalados actuales añadidos desde el inicio de la práctica serán los últimos que se añadirán jamás.
Para gestionar la discrepancia eventual entre el UTC y el tiempo solar, el BIPM propuso una 'hora intercalada' como una contingencia lejana. Sin embargo, se espera que este mecanismo sea innecesario durante al menos 1,000 años. La discusión en Hacker News destacó un compromiso: si bien este movimiento simplifica la ingeniería de software al eliminar la necesidad de manejar ajustes de segundos poco frecuentes, requiere que los sistemas toleren eventualmente una deriva mayor respecto al tiempo solar. Algunos observadores señalaron que, aunque esto 'pospone el problema', efectivamente desacopla el tiempo de reloj centrado en el ser humano de la rotación de la Tierra, moviéndose potencialmente hacia un futuro donde el tiempo se trate como un conteo independiente de segundos en lugar de un reflejo del movimiento planetario.
