Apple ha pivotado oficialmente lejos de una tendencia reciente de interfaz de usuario en macOS. Tras el lanzamiento de macOS Tahoe, que introdujo iconos en cada elemento del menú por defecto, la compañía ha cambiado su enfoque en la nueva versión Golden Gate. Este cambio es significativo porque marca una reversión pública de una elección de diseño que había sido implementada y mantenida durante un año. Según Jim Nielsen, este cambio es más que una simple elección estilística; representa un movimiento de regreso hacia las establecidas Human Interface Guidelines (HIG) de las cuales Apple misma se había desviado anteriormente.
El mecanismo principal detrás de este cambio implica la reducción del ruido visual. En macOS Tahoe, la inclusión de iconos en cada elemento del menú fue criticada por crear una interfaz saturada. Al eliminar estos iconos por defecto, Apple está regresando a un modelo donde los iconos se reservan para elementos del menú que proporcionan un valor añadido significativo. Esto se alinea con la documentación más antigua de la empresa, la cual sugiere que el uso excesivo de iconos puede dificultar la lectura de un menú. El movimiento destaca una transición desde un enfoque visual 'maximalista' —potencialmente impulsado por el deseo de obtener métricas de interacción más altas— hacia un sistema de navegación más funcional y centrado en el texto.

Esta imagen ilustra el cambio de diseño desde los menús maximalistas cargados de iconos de Tahoe de vuelta a la navegación funcional de Golden Gate.
La discusión en torno a este cambio revela una división en cómo se percibe la evolución de la interfaz de usuario. Algunos observadores atribuyen el cambio a una renovación generacional en los equipos de diseño, sugiriendo que los diseñadores más nuevos pueden carecer del contexto histórico de por qué ciertos principios 'antiguos', como los menús de texto de alta densidad, se establecieron originalmente. Otros señalan las dificultades prácticas de los diseños cargados de iconos, observando que los iconos pueden volverse ambiguos o confusos cuando carecen de descripciones emergentes claras o formas únicas. Si bien algunos argumentan que los iconos son esenciales para la accesibilidad de usuarios con diferentes necesidades, el consenso entre muchos críticos es que la tendencia actual hacia formas 'líquidas' uniformes para los iconos a menudo sacrifica la distinción en favor de la consistencia estética, haciendo que la interfaz sea, en última instancia, menos intuitiva para el usuario promedio.