En 1838, Louis Daguerre capturó lo que se considera ampliamente como la primera fotografía que representa a seres humanos en el Boulevard du Temple en París. La imagen muestra a un niño que lustra zapatos y a su cliente, dos individuos que permanecieron inmóviles el tiempo suficiente para ser registrados por el temprano proceso fotográfico de Daguerre, el cual requería tiempos de exposición de hasta diez minutos. Aunque los nombres de los sujetos nunca fueron registrados, la imagen se convirtió en un hito fundamental en la historia de la fotografía. Durante décadas, la ubicación exacta de la toma permaneció como un misterio, complicado por el hecho de que gran parte del vecindario circundante fue demolida a mediados de 1800 durante las renovaciones urbanas del barón Haussmann.

Un dibujo histórico que representa la primera fotografía de una persona
Un dibujo que ilustra la primera fotografía en capturar sujetos humanos.www.newyorker.com

Esta imagen proporciona una representación visual del histórico daguerrotipo de 1838 descrito en el primer párrafo.

Un equipo de investigadores, incluido el productor Maximilien Van Aertryck, pasó dieciocho meses intentando triangular el punto preciso de la fotografía. La investigación implicó el análisis de archivos, pinturas, registros de bienes raíces y mapas topográficos para reconstruir el entorno anterior a la fotografía. Debido a que el taller de Daguerre y un teatro de su propiedad fueron destruidos por un incendio en 1839, el equipo tuvo que depender de las estructuras sobrevivientes de esa época. Finalmente, colaboraron con una firma de arquitectura que utilizó escaneos en 3D de la plaza para reducir la ubicación a unos pocos pies. El equipo finalmente marcó el lugar con una 'X' roja en una piedra de pavimentación para señalar el punto de origen.

El 15 de octubre, la ciudad de París revelará una placa en el sitio para conmemorar a la pareja de lustrabotas. El proyecto destaca la naturaleza 'imprevista' de la fotografía temprana, donde los sujetos fueron esencialmente los primeros 'photobombers' accidentales del medio. Aunque la placa física original sufrió graves daños durante la Segunda Guerra Mundial, la nueva placa sirve como un marcador permanente del lugar donde se capturó a los primeros modelos de retratos fotográficos del mundo. La iniciativa busca celebrar el punto de partida de la era fotográfica, reconociendo a los individuos anónimos que se convirtieron en los primeros sujetos de la conquista global del medio.