Las principales instituciones financieras, incluyendo JPMorgan, Morgan Stanley, SMBC y MUFG, están intentando actualmente distribuir grandes porciones de deuda de construcción relacionada con la IA que previamente suscribieron. Si bien la suscripción —el proceso de garantizar un préstamo— es una función bancaria estándar, la dificultad actual para 'desprenderse' o vender estos préstamos a inversores externos sugiere un endurecimiento de la tolerancia al riesgo. Según informes, un grupo de estos bancos ha pasado más de seis meses intentando distribuir 38,000 millones de dólares en deuda vinculada a un proyecto de centro de datos en Texas y Wisconsin arrendado a Oracle. Este retraso es notable porque tales sindicaciones suelen liquidarse mucho más rápido, lo que indica que el mercado para este tipo específico de deuda de IA a gran escala se está volviendo más restringido.

Una representación conceptual de instituciones bancarias e infraestructura de centros de datos de IA
Las principales instituciones financieras están navegando las complejidades de distribuir deuda de infraestructura de IA a gran escala.startupfortune.com

Esta imagen ilustra el panorama bancario más amplio y los proyectos de infraestructura que actualmente enfrentan obstáculos de financiación.

El mecanismo principal que impulsa este cambio es el agotamiento de los límites de riesgo internos. Los bancos a menudo enfrentan topes regulatorios o internos sobre cuánto riesgo pueden mantener en un solo sector. Para gestionar esto, utilizan transferencias de riesgo para mover las partes más arriesgadas de un préstamo a inversores externos mientras mantienen el préstamo en sus libros. Sin embargo, la magnitud de la expansión de la IA —estimada en más de 120,000 millones de dólares en gastos de infraestructura— ha empujado a algunos prestamistas hacia sus límites. Esto se ve agravado por una demanda más fría de bonos relacionados con la IA; si bien estos valores antes se vendían por sí solos, los libros de órdenes se han reducido significativamente, obligando a los bancos a esforzarse más para colocar la deuda. Además, el aumento del costo del capital, evidenciado por los altos rendimientos del Tesoro a 10 años, convierte la tasa 'libre de riesgo' en un obstáculo más alto para financiar estos proyectos masivos.

Los participantes del mercado también se están volviendo más selectivos sobre qué proyectos de IA financian. El capital se está rotando cada vez más hacia los 'hyperscalers' —gigantes tecnológicos de grado de inversión como Microsoft y Google— y se aleja de las empresas de infraestructura más pequeñas y menos capitalizadas. Por ejemplo, la deuda para empresas como CoreWeave, que alquila a entidades más pequeñas, está exigiendo tasas de interés significativamente más altas que los bonos arrendados a los principales hyperscalers. Esto crea un mercado bifurcado donde los actores de infraestructura de IA más pequeños deben competir por un grupo de prestamistas cada vez más reducido sin la solidez del balance general de una empresa como Oracle. La lucha por mover 38,000 millones de dólares en deuda durante seis meses sirve como un indicador práctico de que la suposición de crédito de bajo costo e indefinido para la infraestructura de IA está enfrentando fricciones en el mundo real.