El presidente Donald Trump declaró en su cuenta de Truth Social que cualquiera que use el término 'Inteligencia Artificial' en lugar de su frase preferida 'Super Inteligencia' (SI) será considerado 'EL ENEMIGO' de la Casa Blanca. Acompañó la afirmación con la afirmación de que la etiqueta existente es 'falsa' y que el esfuerzo de rebranding busca reemplazar 'IA' y 'Inteligencia Artificial' por 'SI' en las comunicaciones gubernamentales.

Donald Trump hablando en un evento de 2025 sobre el rebranding de la terminología de IA
El presidente Donald Trump hablando en un evento de 2025 donde declaró que los usuarios de 'Inteligencia Artificial' son enemigos de la Casa Blancawww.businessinsider.com

Esta imagen muestra a Trump entregando la declaración de que cualquiera que use 'Inteligencia Artificial' en lugar de su terminología preferida 'Super Inteligencia' es considerado un enemigo de la Casa Blanca, tal como se describe en el artículo sobre su orden ejecutiva que requiere que las agencias federales adopten la terminología 'SI' en las comunicaciones oficiales.

Para respaldar la declaración, Trump firmó una orden ejecutiva que instruye a los departamentos y agencias federales, 'en la máxima medida permitida por la ley', a sustituir 'Super Inteligencia' y 'SI' por 'Inteligencia Artificial' y 'IA' en la correspondencia oficial, declaraciones públicas, sitios web y otros materiales gubernamentales. La orden ya ha generado cumplimiento visible: el director ejecutivo de SpaceX, Elon Musk, anunció planes para renombrar la división de IA de la empresa de SpaceXAI a SpaceXSI, y durante un panel en la Casa Blanca, el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Wang, se corrigió después de decir inadvertidamente 'IA' en lugar de 'SI'.

Debido a que la orden ejecutiva se aplica únicamente a entidades federales, las empresas privadas como OpenAI no están legalmente obligadas a adoptar la nueva terminología; el presidente de OpenAI, Greg Brockman, afirmó durante el mismo panel que la empresa 'construye inteligencia artificial' para ayudar a todos, y el director ejecutivo Sam Altman indicó que no existen 'planes' para renombrar la compañía. Los críticos señalan que hacer cumplir preferencias lingüísticas podría generar preocupaciones relacionadas con la Primera Enmienda, y el impacto a largo plazo del rebranding sigue siendo incierto debido al alcance limitado de la orden y las respuestas mixtas de los líderes de la industria.