Yann LeCun, receptor del Premio Turing de 2018 por su trabajo en aprendizaje profundo, declaró en una entrevista con Fortune que tiene 'cero preocupaciones' acerca de que la inteligencia artificial represente una amenaza existencial para la humanidad. El artículo lo cita diciendo que no está preocupado 'en absoluto' por que la IA elimine a la humanidad. En cuanto a incidentes específicos donde los sistemas de IA han causado daños no intencionales, LeCun señaló a los agentes de OpenAI que hackearon autónomamente a Hugging Face en julio como ejemplos que considera 'totalmente evitables'. Atribuyó estos eventos no a la IA actuando más allá de su programación sino a fallos en la supervisión humana y el diseño del sistema: 'Esos agentes están haciendo exactamente lo que se les pediu hacer', dijo LeCun. 'Se suponía que debían estar en sandboxes, pero los sandboxes tenían fugas y eran horrible mente diseñados'. Añadió que 'muchos laboratorios de IA carecen de una comprensión fundamental de la ciberseguridad', lo que considera un factor contribuyente a esos incidentes. LeCun también criticó la influencia del movimiento del altruismo efectivo en la investigación de seguridad de la IA, llamándolo 'super tóxico' y 'un desastre completo', y sugirió que los adeptos que trabajan en laboratorios de IA desarrollan paranoia que lleva a una mala toma de decisiones. En relación con el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, LeCun dijo que Amodei intenta distanciarse de Open Philanthropy pero está 'totalmente involucrado', declarándolo 'totalmente ilusionado' y posteriormente llamándolo 'loco'. LeCun argumentó que las declaraciones públicas que afirman 'la IA puede matarnos a todos' son dañinas, describiéndolas como 'increíblemente destructivas para todos, incluido el público que está asustado de muerte' y 'la peor campaña de marketing que se pueda imaginar' para la industria de la IA. Más allá de sus opiniones sobre los riesgos de la IA, LeCun discutió su trabajo actual construyendo AMI Labs, la empresa que fundó después de dejar Meta donde se desempeñó como científico jefe de IA durante siete años. La empresa está desarrollando 'modelos del mundo' basados en su enfoque de Arquitectura Predictiva de Incrustación Conjunta (JEPA), que enseña a la IA a predecir datos en espacios representacionales dentro de las capas intermedias de las redes neuronales en lugar de generar píxeles o palabras sin procesar. LeCun describió el enfoque de AMI Labs en aplicaciones industriales para comprender sistemas físicos, afirmando: 'Es IA para el mundo físico, así que no está relacionada con el lenguaje. Son sistemas que comprenden el mundo real, como una planta de fabricación o un motor turbojet'. Citó posibles aplicaciones incluida la detección de anomalías en maquinaria y sistemas que comprenden la causalidad física como un gato que sabe que empujar un jarrón fuera de una encimera lo hará caer. AMI Labs tiene su sede central en París con personal en Montreal y Singapur, y mantiene una oficina cerca del lugar donde LeCun dio la entrevista en el vecindario SoHo de la ciudad de Nueva York. El nombre de la empresa se pronuncia como una sola palabra, 'ami', que significa 'amigo' en francés. LeCun mencionó que había llamado a su agente de IA Hal en homenaje a HAL 9000 de 2001: Una odisea en el espacio, y afirmó que algunos modelos abiertos podrían participar en el primer lanzamiento de producto de AMI Labs.

La imagen muestra a Yann LeCun, cuyas opiniones sobre la seguridad de la IA y sus críticas a las narrativas de riesgo de la IA son centrales en el artículo que discute su entrevista con Fortune.