Novo Nordisk y Eli Lilly presentaron recientemente datos clínicos preliminares en la conferencia Aging Research & Drug Discovery (ARDD), sugiriendo que los agonistas del receptor GLP-1 —una clase de fármacos que incluye semaglutide y tirzepatide— podrían ralentizar las medidas moleculares del envejecimiento biológico. Estos hallazgos representan los primeros resultados clínicos que vinculan esta clase específica de fármacos con los 'relojes de envejecimiento', que son herramientas utilizadas para predecir la edad biológica y el riesgo de mortalidad de una persona basándose en los niveles de proteínas o la metilación del ADN.
Novo Nordisk informó sobre los hallazgos de un estudio con 10,052 participantes, donde la mitad recibió semaglutide y la otra mitad recibió un placebo. La empresa utilizó 'relojes proteómicos', que rastrean niveles clave de proteínas, y observó una ralentización generalizada del envejecimiento en diversos tejidos. Específicamente, los datos mostraron una diferencia de aproximadamente dos a tres años en la edad biológica, con un reloj específico de proteínas cardíacas mostrando un cambio de hasta cuatro años. Estas firmas proteómicas se asociaron con mejoras en la vitalidad y la locomoción. En contraste, Eli Lilly presentó un subestudio epigenético más pequeño dentro de su ensayo SURMOUNT-5. Este estudio utilizó 'relojes epigenéticos' para medir los cambios en la metilación del ADN en participantes que tomaban tirzepatide. En un período de 1.38 años, los 15 relojes de unidades de edad mostraron un menor envejecimiento que el tiempo real transcurrido, con algunos relojes mostrando ganancias medianas de hasta 1.1 años.

Esta imagen sirve como una representación conceptual de los 'relojes de envejecimiento' —herramientas proteómicas y epigenéticas— discutidos en el estudio de la edad biológica.
A pesar de estas señales prometedoras, los hallazgos se enmarcan actualmente como preliminares y generadores de hipótesis. Eli Lilly señaló que el subestudio fue pequeño, de un solo brazo (sin un grupo de placebo) y se realizó durante una duración relativamente corta. Además, si bien los fármacos muestran beneficios claros para individuos con obesidad o diabetes —como la mejora de la función renal y la reducción de la presión arterial—, los científicos siguen sin estar seguros de sus efectos en poblaciones sanas. Algunos investigadores advirtieron que los efectos 'antienvejecimiento' observados podrían ser un subproducto del control del peso y la restricción calórica, los cuales ya están bien establecidos como factores que ralentizan el envejecimiento biológico. Adicionalmente, los posibles efectos secundarios como la pérdida de masa muscular siguen siendo una consideración para el uso a largo plazo de estos medicamentos como tratamientos de longevidad. La siguiente fase de investigación involucrará estudios más grandes, idealmente aleatorizados, para determinar si estos fármacos actúan como verdaderos 'geroprotectores' para la población general.