Por primera vez en la historia, la generación mundial de energía solar ha superado la producción de energía nuclear. Según el Informe sobre el Estado de la Industria Nuclear Mundial (WNISR) 2026, este hito se alcanzó en abril de 2025. El informe, supervisado por el consultor de energía nuclear Mycle Schneider, señala que este cambio es parte de una tendencia más amplia en la que la energía eólica y solar están superando cada vez más a la generación nuclear. De hecho, la energía eólica por sí sola superó la generación nuclear mensualmente en marzo de 2025 y, para la primera mitad de 2026, tanto la solar como la eólica generaron independientemente más electricidad que la nuclear cada mes.
La disparidad se atribuye en gran medida a las contrastantes tasas de crecimiento de ambos sectores. En 2025, la capacidad solar mundial creció un 27% interanual, añadiendo 510 GW para alcanzar un total de 2,383 GW. En contraste, la capacidad nuclear instalada aumentó solo 1.5 GW hasta los 399.5 GW, mientras que la capacidad nuclear operativa en realidad disminuyó en 0.5 GW. El informe WNISR destaca que la capacidad nuclear se ha mantenido esencialmente plana durante más de 25 años. Este estancamiento se ve agravado por los largos plazos de construcción; ninguno de los 16 reactores conectados a la red entre 2023 y 2025 se completó según lo previsto, con un periodo de construcción promedio de 10.9 años. Algunos proyectos han enfrentado retrasos extremos, con periodos de construcción que superan los 40 años.

Esta imagen ilustra la escala masiva del despliegue de infraestructura solar mencionada en el segundo párrafo.
Mientras el sector nuclear lucha con una expansión lenta y altos costos —evidenciados por recientes cancelaciones de salidas a bolsa y pérdidas de valor en las acciones de los actores de la industria—, el sector solar se está viendo impulsado por la caída de los costos de las baterías. Los sistemas de almacenamiento de energía por baterías a escala de red (BESS) experimentaron una marcada aceleración en 2025, con 104 GW de capacidad conectados durante el año. Esta capacidad de almacenamiento ayuda a gestionar la variabilidad de la energía solar, permitiéndole competir de manera más efectiva con la producción constante pero de lento crecimiento de la flota nuclear mundial. A pesar de estos cambios, el informe señala que la mayor parte de la nueva actividad nuclear sigue concentrada en China y Rusia, mientras que el resto del mundo ha experimentado una disminución neta en los reactores operativos desde 2006.
Sigue existiendo una incertidumbre significativa con respecto a la escala exacta de la brecha entre la energía solar y la nuclear. El informe WNISR utiliza estimaciones conservadoras para las adiciones solares; datos más recientes de la Agencia Internacional de Energía (IEA) PVPS sugieren que las adiciones fotovoltaicas (PV) mundiales en 2025 alcanzaron aproximadamente 690 GW, es decir, 180 GW más que la cifra del WNISR. Esto implica que el crecimiento de la energía solar y su ventaja sobre la capacidad nuclear podrían ser incluso más sustanciales de lo que indica el informe principal. Además, aunque los reactores modulares pequeños (SMR) se comercializan como una solución al lento crecimiento de la energía nuclear, el informe cuestiona su capacidad para cumplir con las promesas de menores costos y eficiencia modular, señalando que algunos diseños podrían generar en realidad significativamente más residuos que los reactores más grandes.
El cambio en el panorama energético también se refleja en la disminución de la participación de la energía nuclear en la generación mundial de electricidad. La participación de la nuclear en la generación mundial cayó al 8.8% en 2025, su nivel más bajo en cuatro décadas y media. Esto representa una fuerte caída desde su pico de 17.5% en 1996. Si bien la cartera de construcción de nuevos reactores se encuentra en su nivel más alto desde 1987, el ritmo lento de finalización y el rápido despliegue de la energía solar y eólica sugieren un cambio fundamental en la forma en que el mundo satisface sus demandas de electricidad.
El informe también destaca el papel de la tecnología y las políticas en esta transición. La rápida expansión de la energía solar está respaldada por un aumento masivo en la capacidad mundial, mientras que la industria nuclear enfrenta una realidad 'sobria' de progreso comercial limitado. Por ejemplo, el informe señala que la flota nuclear operativa del mundo aumentó su producción solo un 1.1% en 2025, impulsada principalmente por un aumento del 7.6% en China, mientras que la producción disminuyó fuera de China. Esto resalta una creciente división geográfica y tecnológica en la mezcla energética mundial, donde la energía solar y eólica están llenando rápidamente el vacío dejado por un sector nuclear estancado.
En última instancia, la transición está siendo impulsada por una combinación de escalado tecnológico rápido en las renovables y obstáculos sistémicos en la infraestructura nuclear. El informe identifica la expansión de la energía solar y eólica como un resultado directo de las rápidas adiciones de capacidad y la caída de los costos de las tecnologías de apoyo como las baterías. Mientras tanto, la industria nuclear continúa lidiando con las realidades de los retrasos en la construcción a largo plazo y la dificultad de lograr economías de escala con nuevos diseños como los SMR. A medida que la generación solar continúa subiendo, la brecha entre estas dos fuentes principales de energía de base y variable continúa ampliándose, marcando un punto de inflexión significativo en la producción de energía global.
En resumen, el hito de que la energía solar supere a la nuclear no es solo una cuestión de capacidad, sino un reflejo de diferentes trayectorias industriales. La energía solar se ha beneficiado de una tasa de crecimiento interanual del 27% y de una robusta expansión en el almacenamiento de baterías, mientras que la energía nuclear ha enfrentado una curva de crecimiento plana durante más de un cuarto de siglo. Con la participación de la nuclear en la generación mundial de electricidad alcanzando un mínimo de 45 años, el informe subraya un período de rápida transición donde la velocidad del despliegue de las renovables está remodelando fundamentalmente la red energética mundial.
El informe también ofrece una mirada detallada a la cartera de construcción, que actualmente se sitúa en 73 reactores en construcción, el nivel más alto desde 1987. Sin embargo, el hecho de que solo cuatro de los 13 reactores programados comenzaron en 2025 subraya los persistentes desafíos de la industria nuclear. En contraste, la capacidad de la industria solar para añadir más de 500 GW de capacidad en un solo año demuestra un nivel de escalabilidad que la energía nuclear aún no ha logrado igualar. Esta disparidad en las tasas de crecimiento es un factor clave en por qué la energía solar ha sido capaz de sobrepasar a la nuclear en un plazo relativamente corto.
El informe también señala que la dependencia de la industria nuclear de la tecnología rusa sigue siendo un factor significativo en la cartera de construcción mundial. Rusia es actualmente el proveedor internacional dominante, con su tecnología involucrada en 29 reactores en construcción en todo el mundo. Esto resalta las complejas interdependencias geopolíticas y de la cadena de suministro que continúan dando forma al futuro de la energía nuclear, incluso mientras la energía solar asume un papel de liderazgo en la generación mundial.
Finalmente, el informe sugiere que el futuro de la mezcla energética dependerá de qué tan eficazmente las redes puedan integrar las renovables variables. El rápido despliegue del almacenamiento de baterías es un componente crítico de esto, proporcionando un mecanismo para estabilizar la red a medida que la energía solar y eólica se vuelven más dominantes. A medida que el mundo avanza hacia un futuro con menos carbono, la interacción entre estas tecnologías —la rápida escalabilidad de la energía solar y el crecimiento lento y constante de la energía nuclear— continuará definiendo el panorama energético mundial.
Los hallazgos del informe sugieren que la era del dominio nuclear en la generación mundial de electricidad está siendo reemplazada por un período de rápida expansión solar. Este cambio está impulsado por una combinación de avances tecnológicos, la caída de los costos de almacenamiento y las dificultades inherentes para escalar la infraestructura nuclear. A medida que la energía solar continúe creciendo a su ritmo actual, se espera que siga ampliando la brecha entre sí misma y el sector nuclear, alcanzando potencialmente nuevos hitos en los próximos años.
El informe también enfatiza la importancia de la precisión de los datos para comprender estas tendencias. La discrepancia entre las cifras del WNISR y del IEA PVPS para las adiciones solares en 2025 sirve como un recordatorio de que la escala de la transición solar puede ser incluso más significativa de lo que sugieren algunos informes. Al proporcionar una imagen más clara de las tasas de crecimiento y las adiciones de capacidad, el informe WNISR 2026 ofrece una visión integral de la dinámica cambiante de la generación de energía mundial.
En conclusión, el hecho de que la generación solar haya superado a la energía nuclear por primera vez es un evento histórico en la transición energética mundial. Refleja un cambio fundamental en la forma en que se produce y consume la electricidad, impulsado por la rápida escalabilidad de la tecnología solar y los persistentes desafíos que enfrenta la industria nuclear. A medida que el mundo continúa navegando por las complejidades de la producción de energía, los roles de la energía solar, eólica y nuclear continuarán evolucionando, con la energía solar ahora firmemente establecida como una fuerza líder en la mezcla energética mundial.
El informe también destaca la importancia del financiamiento público en el desarrollo de nuevas tecnologías nucleares, particularmente los SMR. Si bien estos reactores a menudo se promocionan como el futuro de la energía nuclear, su viabilidad comercial sigue siendo incierta. El análisis del informe sobre los diseños de SMR, que algunos sugieren podrían producir más residuos que los reactores más grandes, añade una capa de complejidad a la discusión sobre el papel de la energía nuclear en un futuro de energía limpia.
Los hallazgos del informe proporcionan una imagen clara del estado actual de la energía mundial, donde el rápido crecimiento de la energía solar y eólica está alterando fundamentalmente el panorama. Al comparar las tasas de crecimiento, los plazos de construcción y los obstáculos tecnológicos de la energía nuclear y solar, el informe WNISR 2026 ofrece una visión matizada de la transición hacia una red energética con mayor peso de renovables.
A medida que la comunidad global continúa buscando formas de descarbonizar sus sistemas energéticos, el auge de la energía solar como una fuerza dominante en la generación de electricidad es un desarrollo significativo. Los datos del informe sobre las adiciones de capacidad, los totales de generación y los desafíos de la construcción nuclear proporcionan una hoja de ruta para comprender el estado actual y futuro de la energía mundial.
El informe también señala que la disminución de la participación de la energía nuclear en la generación mundial de electricidad al 8.8% es una tendencia significativa que refleja el cambio más amplio hacia las renovables. Esta disminución, junto con el rápido auge de la energía solar, marca un nuevo capítulo en la historia de la producción de energía mundial, uno donde la velocidad de la innovación y el despliegue en el sector solar ha superado el crecimiento tradicional de la energía nuclear.
En última instancia, el informe WNISR 2026 sirve como un documento crítico para comprender la dinámica cambiante del mercado energético mundial. Al destacar el hito por primera vez de que la energía solar supera a la nuclear, proporciona un indicador claro de la dirección hacia la que se dirigen los sistemas energéticos del mundo.
El análisis del informe sobre la industria nuclear