En los primeros años del 2000, el suministro eléctrico de Delhi era altamente poco fiable, con cortes frecuentes que obligaban a las familias a depender de velas, estabilizadores de voltaje e inversores caseros para mantener funcionando los electrodomésticos básicos. Según relató la profesora Mini Shaji Thomas de la Jamia Millia Islamia en un relato de IEEE Spectrum, los fallos de energía ocurrían casi a diario, durando horas y dañando equipos debido a la mala calidad del voltaje. La red de distribución de la ciudad estaba perdiendo más de la mitad de la electricidad que inyectaba en la red — una cifra que superaba el 50 por ciento en 2002 — dejando a las empresas sin ingresos suficientes para financiar las mejoras necesarias.

Profesora Mini Shaji Thomas discutiendo los históricos cortes de electricidad de Delhi
Profesora Mini Shaji Thomas recordando los frecuentes cortes de energía en el Delhi de principios de los 2000spectrum.ieee.org

Esta imagen muestra a la profesora cuyo relato personal en el artículo ilustra la gravedad de los problemas de fiabilidad de la electricidad de Delhi antes de que comenzaran los esfuerzos de modernización.

Durante los siguientes 25 años, las empresas de distribución de electricidad de Delhi, especialmente Tata Power‑DDL, ejecutaron un programa integral de modernización. Sustituyeron aproximadamente cinco kilómetros de líneas aéreas por cables subterráneos, lo que redujo las pérdidas técnicas y mejoró la estética urbana en barrios como Shalimar Bagh. Simultáneamente, la compañía implementó contadores cada vez más sofisticados y a prueba de manipulaciones que mejoraron la precisión de la facturación y desalentaron el robo de electricidad. Estas medidas, combinadas con iniciativas específicas contra el robo que incluyeron acciones de divulgación comunitaria y prácticas mejoradas de cobro, redujeron las pérdidas en el área de Tata Power‑DDL del 53,1 por ciento en 2002 al 6,3 por ciento en 2023, y ayudaron a llevar las pérdidas a nivel de la ciudad al rango del 5‑6 por ciento para 2026.

Las ganancias técnicas se traducieron en una red mucho más confiable: el índice de confiabilidad de la red de Delhi pasó de alrededor del 70 por ciento en 2002 a más del 99,9 por ciento hoy, situando su rendimiento al nivel de Francia y Bélgica y por encima de Grecia o Serbia. Los residentes ahora disfrutan de farolas más brillantes que permanecencen encendidas toda la noche, lo que permite un comercio nocturno más seguro en mercados como el Bazar Principal de Paharganj. El número de vehículos eléctricos, incluidos los autobuses urbanos, crece a diario, y los hogares experimentan confort durante todo el año pese a los veranos abrasadores y los inviernos fríos de Delhi. Sin embargo, la ciudad sigue enfrentando desafíos persistentes como la contaminación del aire, la sobrepoblación y el ruido, que permanecen sin relación con las mejoras en el sector eléctrico.