Según un informe de la BBC que cita a una fuente de defensa, las Fuerzas Armadas del Reino Unido habrían utilizado durante aproximadamente un año un sistema terrestre de guerra electrónica para interferir o bloquear satélites de otros países. El propósito declarado es defensivo: impedir que satélites hostiles rastreen submarinos británicos dotados de armas nucleares, operaciones de fuerzas especiales u otra actividad militar sensible.

Interferir significa transmitir deliberadamente perturbaciones en las radiofrecuencias que necesita un satélite. En lugar de destruir físicamente la nave espacial, el sistema puede impedir o degradar los datos que recopila. La BBC no identificó qué satélites fueron objeto de la interferencia, qué frecuencias se utilizaron ni dónde se encuentra el sistema terrestre; por tanto, el informe establece una descripción oficial de capacidades e intenciones, más que incidentes verificables de forma independiente.

La revelación coincide con la creación del Escuadrón de Efectos Espaciales de la Real Fuerza Aérea, una nueva unidad destinada a perturbar, degradar y bloquear amenazas en el espacio. El Ministerio de Defensa del Reino Unido afirma que protegería los satélites británicos utilizados para la alerta de misiles, las comunicaciones militares y la navegación. El secretario de Defensa, Wes Streeting, también sostuvo que la misma infraestructura respalda los teléfonos móviles, la banca, la predicción meteorológica y el transporte; según dijo, perder el servicio del Sistema de Posicionamiento Global (GPS) costaría a la economía británica 1.400 millones de libras al día.

Insignia del Mando Espacial del Reino Unido en la manga del uniforme de un soldado
La insignia del Mando Espacial del Reino Unido representa a la unidad militar responsable de los esfuerzos de defensa espacial de Gran Bretaña.www.bbc.com

El artículo aborda la creación del Escuadrón de Efectos Espaciales de la Real Fuerza Aérea y el paso del Reino Unido hacia una descripción abierta de sus capacidades para interferir con satélites.

El mariscal del aire Sir Harvey Smyth habla en un podio
El mariscal del aire Sir Harvey Smyth aparece hablando sobre las prioridades espaciales militares del Reino Unido.www.bbc.com

La imagen identifica a la alta figura de la Real Fuerza Aérea asociada con la ampliación comunicada de la defensa espacial británica y de la política de protección de satélites.

Una cuestión clave es si la interferencia puede ser lo bastante precisa para evitar perturbaciones más amplias. La información aportada afirma que el sistema británico es terrestre y defensivo, pero no ofrece pruebas técnicas sobre la selección de objetivos, la elección de frecuencias, los efectos colaterales o la forma en que manejaría señales que cambian rápidamente. Por tanto, no responde a si los servicios civiles podrían verse afectados ni a cómo distinguirían los operadores un satélite hostil de uno comercial.

El informe también sitúa la medida del Reino Unido dentro de un patrón más amplio de presunta actividad contraespacial. Un informe separado de la BBC de 2025 citó al jefe del Mando Espacial del Reino Unido, quien afirmó que sistemas terrestres rusos llevaban semanas interfiriendo satélites militares británicos, mientras satélites rusos volaban relativamente cerca y recopilaban información. Aquel relato anterior constituye una prueba contextual de la amenaza que, según el Reino Unido, enfrenta, no una confirmación independiente del sistema británico recién revelado.

La incertidumbre central sigue siendo operacional: las fuentes no revelan cuándo ni contra quién se ha utilizado el sistema británico, cómo se mide su éxito ni qué restricciones jurídicas y diplomáticas se aplican. Lo que sí establecen es un cambio: de proteger los satélites frente a las interferencias a describir abiertamente la capacidad de interferir, a su vez, con los satélites de otras naciones.