Un mensaje Enigma del Ejército alemán enviado el 10 de julio de 1941 quizá ya no forme parte del tráfico indescifrado documentado por Crypto Cellar Research. En un relato actualizado el 19 de septiembre de 2026, el criptólogo Frode Weierud afirma que Carter Leffer se puso en contacto con él el 15 de septiembre con un posible desciframiento del mensaje MVUEH, designado Nr. 172. Weierud informa de que el mensaje había resistido los intentos anteriores desde 2005 y de que la solución propuesta produjo de inmediato una clave y un texto plano coherentes. Se trata de una sólida valoración experta, pero sigue siendo un relato publicado por un participante, no un resultado reproducido de manera independiente.
El registro histórico sitúa el mensaje en un contexto preciso. Weierud afirma que la estación de radio 2ny lo transmitió y que la estación SS-Totenkopf Quartiermeister, Ib, lo recibió a las 17:30 y lo registró como Nr. 172 en su libro de mensajes entrantes de julio. El texto cifrado contiene 82 letras. Según el relato, la clave recuperada utilizaba el orden de ruedas 253, a diferencia del orden 512 asociado con otro tráfico del mismo día. Esto es importante porque un analista que supusiera que MVUEH compartía la clave diaria ordinaria habría estado buscando en el espacio de configuraciones equivocado.
El aspecto más sólido de la solución propuesta no es simplemente que el texto cifrado pueda transformarse en alemán legible. Se informa de que el texto plano recuperado es casi idéntico al de Nr. 173, SIPVX, otro mensaje de la misma fecha que Alex Shovkoplyas descifró en 2017. MVUEH tiene 82 letras y SIPVX, 94. Weierud atribuye la diferencia a un error de cifrado que convirtió Bitte en Btte, junto con una firma del remitente repetida en SIPVX. Una solución que explica tanto las palabras compartidas como estas diferencias específicas de longitud resulta más convincente que un desciframiento que simplemente acaba pareciéndose a un lenguaje plausible, aunque las imágenes originales y el registro completo de verificación no se incluyeron en el material suministrado.
El relato también identifica obstáculos que podrían explicar por qué el mensaje siguió siendo difícil. Weierud afirma que la transcripción copiada del formulario original del mensaje contenía varios errores. También informa de que la rueda izquierda de la máquina Enigma avanzó a la siguiente posición en la letra 72, un suceso poco común que puede complicar un ataque basado en un texto probable. Estos detalles ofrecen una explicación histórica concreta de los fracasos anteriores: los datos supervivientes eran imperfectos, mientras que el comportamiento de avance de la máquina se apartó de las suposiciones más simples que podría hacer un analista. Sin embargo, no demuestran que esas fueran las únicas razones por las que el mensaje permaneció sin resolver.
La afirmación central sobre GPT-6 Astra exige una formulación especialmente cuidadosa. Weierud dice que Leffer pidió al sistema que examinara los mensajes sin descifrar del sitio web de Crypto Cellar Research; después, Astra seleccionó MVUEH por considerarlo prometedor, sospechó una relación con SIPVX y desarrolló herramientas en Python y C++, entre ellas un simulador de Enigma y una máquina Bombe. Según el relato, Astra utilizó luego el topónimo repetido ROSENOW ROSENOW como texto probable y realizó búsquedas hasta encontrar la clave y el texto plano comunicados. Esto describe un flujo de trabajo de investigación potencialmente capaz, pero no una máquina descifrando el mensaje dentro de su red neuronal. El cálculo sustantivo lo realizaron programas generados que se ejecutaban en hardware convencional.

El párrafo 5 explica que GPT-6 Astra, un sistema de OpenAI, ayudó a dirigir el flujo de trabajo de investigación Enigma comunicado. Crédito: ja.wikipedia.org.
Esa distinción responde a la pregunta práctica sobre qué crédito merece un sistema de IA. Astra puede haber contribuido localizando referencias de archivo pertinentes, formulando la hipótesis transversal entre mensajes, eligiendo un texto probable y dirigiendo una búsqueda. El relato suministrado no cuantifica cuánta parte de ese razonamiento fue original, cuánta procedía de material disponible públicamente ni cuántas correcciones humanas se produjeron entre intentos. Tampoco proporciona los registros completos ni el software necesario para reproducir cada paso. Por tanto, la evidencia permite calificar a Astra de asistente importante en el desciframiento comunicado, pero no demuestra que resolviera independientemente el cifrado sin una dirección humana significativa.
La investigación de archivo añade otra capa de incertidumbre. Weierud afirma que Astra localizó referencias a los volúmenes de mensajes de radio RS 3–3/20a y RS 3–3/63b del Bundesarchiv alemán, referencias que confirma como válidas aunque no estén alojadas en el sitio de investigación. También dice que la imagen original del mensaje recibido n.º 172 no se había localizado en el entorno disponible y que el significado de la referencia de Astra a una colección privada seguía sin estar claro. Estos puntos sin resolver son importantes porque una imagen verificada del formulario original permitiría a los investigadores comprobar directamente la transcripción controvertida. Hasta que se documente esa procedencia, la identificación histórica y la transcripción exacta del texto cifrado deben tratarse como hallazgos comunicados, no como hechos de archivo establecidos.
Para los lectores ajenos a la criptografía, este episodio es menos una demostración de una intuición misteriosa de la máquina que un ejemplo de investigación agéntica: un modelo de lenguaje puede desplazarse entre documentos, proponer conexiones, escribir software especializado, ejecutar búsquedas y revisar su enfoque. Su aparente solidez en este caso surgió de combinar varias capacidades ordinarias en torno a un problema histórico estrechamente delimitado. El resultado sigue siendo impresionante si el relato es exacto, pero no debe generalizarse como prueba de que los sistemas actuales de IA puedan resolver rutinariamente cifrados desconocidos, validar documentos de archivo o realizar investigaciones fiables sin supervisión experta.
La conclusión apropiada es deliberadamente más limitada que el titular original. El relato principal suministrado presenta una solución propuesta coherente, una explicación plausible de la dificultad anterior y el juicio de un experto de que la clave y el texto plano son correctos. Todavía no aporta una reproducción independiente, la imagen original de Nr. 172, registros completos de ejecución ni suficiente detalle para separar las contribuciones del modelo de la dirección humana y el cálculo convencional. Esas piezas faltantes constituyen las próximas pruebas de la afirmación, no razones para descartarla, sino motivos para describirla con precisión mientras continúa la verificación.