La publicación de Hacker News enlaza una investigación de Bloomberg del 19 de septiembre, no el ensayo de marzo resumido anteriormente. Bloomberg afirma que una investigación interna del Pentágono encontró una cadena de fallos evitables antes de que dos misiles Tomahawk alcanzaran la escuela primaria Shajarah Tayyebeh y sus terrenos en Minab el 28 de febrero. Funcionarios implicados en la investigación dijeron a Bloomberg que murieron más de 150 personas, entre ellas al menos 123 niños. El informe de la investigación no se ha publicado; por tanto, estos hallazgos deben entenderse como la reconstrucción de Bloomberg a partir de entrevistas con personas familiarizadas con el caso.

Imagen satelital anotada que muestra el límite de la escuela y el complejo adyacente de la Guardia Revolucionaria en Minab.
La imagen anotada de The Washington Post distingue los muros y el patio de la escuela del complejo militar vecino. Sirve de contexto; no procede de la investigación del Pentágono descrita por Bloomberg.The Washington Post; annotated satellite imagery

Situado tras explicar la separación entre la escuela y la base vecina, el mapa aclara la relación geográfica sin sugerir que formara parte del expediente de selección del objetivo.

La pregunta central es cómo un lugar que funcionaba abiertamente como escuela siguió figurando en una base de datos de objetivos como instalación de la Guardia Revolucionaria Islámica. Imágenes comerciales por satélite mostraban muros y entradas que separaban la escuela de la base militar en 2017; las imágenes de 2018 mostraban paredes pintadas, un campo de fútbol y marcas de actividades escolares. Según Bloomberg, un analista detectó cambios ya en 2019, pero registró sus observaciones en un sistema desconectado de la principal base de inteligencia militar usada para seleccionar objetivos. Que una advertencia exista en alguna parte de una organización no significa que llegue a quienes deciden.

La IA aparece en esta cadena como ayuda para integrar información, no como un mecanismo que, según se haya demostrado, activara el ataque de forma autónoma. Bloomberg informa de que el personal dependía de Maven Smart System, de Palantir, que combina numerosas fuentes de datos, y que algunos esperaban que señalara información obsoleta o incoherente. Pero los problemas que un sistema puede detectar dependen de los datos y las comprobaciones que recibe. Palantir dijo a Bloomberg que no es responsable de los datos subyacentes ni de detectar deficiencias de inteligencia, y que no había pruebas de que su software tuviera la culpa. Bloomberg también informa de que las fuerzas armadas añadieron después funciones para volver a comprobar incoherencias. Esto plantea interrogantes sobre el diseño y el uso del sistema, pero no demuestra que Maven eligiera la escuela por sí solo.

También importó el ritmo operativo. La reconstrucción de Bloomberg indica que se atacaron más de 1.000 objetivos durante las primeras 24 horas de la campaña y que el tiempo para preparar objetivos se redujo de horas a minutos. El reportaje añade que el equipo de mitigación de daños civiles del mando pertinente había perdido gran parte de su personal y que ningún miembro de ese equipo revisó el emplazamiento de Minab. No son causas únicas intercambiables y el artículo no publica un registro completo de selección de objetivos. En conjunto, sin embargo, describen cómo la información obsoleta, las advertencias aisladas, las decisiones de personal y los plazos acelerados pudieron reforzarse mutuamente.

La cuestión decisiva no es solo si la IA hizo una recomendación, sino cómo personas e instituciones establecieron un proceso que podía confiar en ella sin someterla a suficiente cuestionamiento. La información disponible atribuye las conclusiones a funcionarios y no publica el informe, las entradas de la base de datos ni los registros del sistema. Siguen sin resolverse preguntas importantes: qué datos presentó exactamente Maven, qué advertencias vio cada revisor y quién autorizó el objetivo. Estas pruebas no permiten atribuir la responsabilidad únicamente a un modelo; tampoco basta con que hubiera aprobación humana para concluir que la revisión fue sustantiva.