El plan de la NASA para traer rocas marcianas a la Tierra parecía haber llegado a un final efectivo en enero de 2026. Un proyecto de ley de gastos de Estados Unidos, resultado de una transacción política y publicado el 5 de enero, afirmaba que el Congreso no apoyaba el programa Mars Sample Return en su forma actual y respaldaba el esfuerzo de la Casa Blanca por ponerle fin. Según un reportaje publicado el 6 de enero por Science, el proyecto aún necesitaba la aprobación de ambas cámaras del Congreso y la firma del presidente, de modo que apuntaba a un final probable, pero no lo consumaba por sí solo mediante aquel acuerdo.

El acuerdo propuesto no eliminaba todas las actividades asociadas con el programa. Reasignó 110 millones de dólares a una nueva partida denominada “Misiones Futuras de Marte” para seguir desarrollando tecnologías concebidas originalmente para Mars Sample Return, incluidos sistemas destinados a aterrizaje de naves espaciales en la tenue atmósfera marciana. Esta distinción es importante: la financiación podría preservar los conocimientos técnicos y dejar abierta la posibilidad de una misión rediseñada, pero no mantenía el plan vigente de la NASA para recuperar las muestras.

El coste había sido el principal problema político. Science informó de que el precio estimado del programa aumentó hasta 11 000 millones de dólares en 2024, lo que suscitó la preocupación de que desplazara a otros proyectos planetarios y de astrofísica. La propuesta final de la NASA, presentada en enero de 2025, pretendía reducir la estimación a 7 000 millones de dólares. Incluso esa cifra seguía siendo difícil de justificar mientras otras misiones científicas de la agencia sufrían sobrecostes y competían por una financiación limitada.

El acuerdo propuso asignar 7250 millones de dólares a la ciencia de la NASA, una reducción del 1 % respecto del año anterior, pero una cantidad sustancialmente mayor que la propuesta de la Casa Blanca de reducir a la mitad el presupuesto científico de la agencia. Science informó de que poner fin a Mars Sample Return podría abrir espacio para proyectos que se habían estancado, incluidas dos misiones a Venus seleccionadas anteriormente y el desarrollo de una sonda a Urano. Se trataba de una posibilidad presupuestaria, no de una garantía de que esas misiones recibieran los fondos ni de que avanzaran según un calendario determinado.

La decisión también dejó sin salida al objetivo científico de una importante colección física. Perseverance había taladrado y sellado varias decenas de núcleos de roca marciana con miras a una futura misión de recuperación y, según el reportaje, se acercaba al final de su reserva de tubos de muestras tras casi cinco años de exploración. Por ello, los científicos planetarios querían que la NASA explicara con rapidez cómo pensaba proteger la colección y si colaboraría con los investigadores en un plan alternativo para devolverla.

Una de las razones de esa urgencia es la muestra de Cheyava Falls. Science informó de que muchos investigadores la consideraban una de las principales candidatas a aportar pruebas de vida pasada porque contiene depósitos minerales apodados “manchas de leopardo”, que se parecen a patrones comúnmente asociados con microbios en la Tierra. Ese parecido no demuestra la existencia de vida. El reportaje subrayaba que los investigadores no podían determinar si los microbios habían creado esas características sin analizar la muestra en sofisticados laboratorios de la Tierra.

La cancelación también alteraría una asociación internacional. La misión original dependía de que la NASA y la Agencia Espacial Europea se repartieran el trabajo: un sistema lanzaría las muestras desde Marte, mientras que un orbitador de retorno a la Tierra construido por la ESA recogería su contenedor en el espacio y lo transportaría hacia nuestro planeta. Science informó de que la ESA ya había realizado un trabajo considerable en el orbitador y había sugerido a finales de 2025 que podría rediseñarse como una misión independiente para estudiar la geología marciana desde la órbita. Si una misión de retorno de muestras se reactivara más adelante sin la nave espacial en su forma prevista, el coste podría aumentar, según el reportaje.

Concepto inicial de NASA y la ESA para devolver muestras de Marte, con módulo de aterrizaje, rover, cohete y orbitador.
Ilustración de NASA/JPL-Caltech de una arquitectura anterior de NASA y la ESA (2022); no representa la configuración final.NASA/ESA/JPL-Caltech (NASA Photojournal)

El esquema concreta el reparto descrito en este párrafo: la recogida en la superficie, el lanzamiento desde Marte y el retorno orbital eran etapas separadas. NASA lo identifica como un concepto de 2022; no es la arquitectura final ni prueba qué ocurrirá tras la cancelación. La página de origen no especifica las condiciones de reutilización.

Las consecuencias más amplias siguen siendo inciertas. Sus defensores presentaron el retorno de muestras como una base tanto para investigaciones científicas de gran valor como para la futura exploración humana, mientras que Philip Christensen, de la Universidad Estatal de Arizona, sostuvo que abandonarlo debilitaría el liderazgo de Estados Unidos a medida que China desarrolla su propio programa de retorno de muestras marcianas. Estas son valoraciones de expertos, no conclusiones que determinen cómo se desempeñará el programa de otro país ni hasta qué punto cambiaría exactamente la influencia estadounidense.

La evidencia disponible demuestra que el proyecto de acuerdo de gastos del Congreso rechazaba la arquitectura vigente de la misión, reasignaba 110 millones de dólares hacia tecnologías relacionadas y hacía improbable su continuidad en ese momento. No demuestra que la cancelación hubiera recibido todas las aprobaciones exigidas por ley, que no pudiera surgir una misión de sustitución, que las muestras de Perseverance fueran a abandonarse o que alguna de ellas contenga pruebas de vida. Tampoco indica si una misión futura podría construirse por menos dinero, cuánto tiempo llevaría rediseñarla ni qué proyectos rivales de la NASA acabarían beneficiándose.