Advanced Data Protection (ADP) es un ajuste opcional de iCloud que amplía el cifrado de extremo a extremo a categorías adicionales, como copias de seguridad, fotos y notas. La guía de seguridad de Apple dice que las claves de cifrado de esos datos permanecen en los dispositivos de confianza del usuario, por lo que Apple no puede descifrar los datos protegidos mediante sus sistemas habituales.

La página de soporte de Apple para el Reino Unido indica que los nuevos usuarios ya no pueden activar ADP. También dice que la función no se desactivará automáticamente para quienes ya la habían activado; Apple les dará un plazo para apagarla por su cuenta si quieren seguir usando iCloud. La misma página señala que 15 categorías, entre ellas el llavero de iCloud y Salud, siguen cifradas de extremo a extremo por defecto. El documento se publicó en septiembre de 2025 y no fija una fecha límite para los usuarios existentes.

La política siguió a informaciones según las cuales el Gobierno británico había emitido a Apple un aviso de capacidad técnica (TCN) en virtud de la Investigatory Powers Act. The Washington Post informó primero de la notificación basándose en fuentes familiarizadas con el caso. Más tarde, el Investigatory Powers Tribunal confirmó que Apple impugnaba una orden del Gobierno, pero el Ministerio del Interior británico se negó a confirmar o desmentir avisos concretos. El registro público respalda la existencia de una disputa legal; los términos y el alcance completos de la notificación siguen sin conocerse.

La diferencia práctica está entre las cuentas que ya tenían ADP activado y las que no: Apple dice que estas últimas no pueden añadir ahora esa capa, mientras que los usuarios existentes la conservan hasta desactivarla según el procedimiento anunciado. No es una diferencia entre modelos de iPhone ni significa que todo iCloud carezca de cifrado sin ADP. La protección estándar también cifra datos, pero Apple conserva las claves de más categorías; algunos servicios mantienen cifrado de extremo a extremo para todos. La documentación pública de Apple no aclara qué ocurrirá finalmente con las cuentas británicas existentes.